Manzo fue atacado a tiros en un restaurante de Uruapan junto a su escolta. Aunque un presunto responsable fue detenido, la familia sostiene que el crimen no fue un hecho aislado, sino que tuvo motivaciones políticas.
La disputa política en Michoacán escaló nuevamente luego de que el senador Gerardo Fernández Noroña criticara duramente a la alcaldesa interina de Uruapan, Grecia Quiroz, por acusar públicamente a tres figuras de Morena de estar vinculadas al asesinato de su esposo, el exalcalde Carlos Manzo, ocurrido el pasado 7 de noviembre.
En un video difundido en redes sociales, el legislador calificó las declaraciones de Quiroz como “politiquería” y afirmó que sus señalamientos carecen de sustento. Subrayó que, si la funcionaria tiene pruebas, debe presentarlas ante la Fiscalía y no en actos públicos o entrevistas. Además, insinuó que las acusaciones forman parte de una estrategia personal de la alcaldesa para posicionarse políticamente rumbo a la elección de 2027.
Acusaciones cruzadas tras un asesinato que cimbró a Uruapan
El homicidio de Carlos Manzo —quien recientemente había abandonado Morena para impulsar el movimiento político conocido como Movimiento del Sombrero— continúa generando tensiones dentro del oficialismo. Manzo fue atacado a tiros en un restaurante de Uruapan junto a su escolta. Aunque un presunto responsable fue detenido, la familia sostiene que el crimen no fue un hecho aislado, sino que tuvo motivaciones políticas.
Noroña acusa a esposa de Manzo de ambición
Grecia Quiroz ha señalado en entrevistas que su esposo ya había advertido sobre presuntas maniobras políticas en su contra por parte de Leonel Godoy, Raúl Morón e Ignacio Campos, a quienes insiste en investigar. Asegura, además, haber recibido amenazas desde que asumió la administración municipal.
Reacciones en redes y posicionamientos políticos
El mensaje de Noroña encendió el debate público. Periodistas como Luis Cárdenas criticaron el tono del senador, mientras usuarios en X le recordaron cuestionamientos previos y exigieron transparencia. Por su parte, el morenista Raúl Morón negó categóricamente cualquier vínculo con el asesinato y aseguró tener “las manos limpias”.
El conflicto adquiere mayor magnitud en un estado marcado por la violencia del crimen organizado y por la cercanía de la elección para la gubernatura de Michoacán en 2027, en la que Morón aspira a competir. Analistas consideran que el caso ha expuesto nuevas fracturas dentro de la Cuarta Transformación y podría escalar la polarización política.
La Fiscalía estatal mantiene abierta la indagatoria sobre el homicidio, mientras la alcaldesa Quiroz reitera que no cesará en su exigencia de que todas las líneas de investigación, incluida la política, sean agotadas.







