Muestra el país signos de estancamiento por menor consumo local y más importaciones
La economía mexicana muestra señales de aletargamiento en su principal motor interno: el consumo. De acuerdo con las cifras más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el gasto total de los hogares creció apenas 1.4% en términos reales durante noviembre de 2025 en comparación con el mismo mes del año anterior.
Este crecimiento moderado oculta una brecha crítica: los mexicanos están dejando de comprar productos nacionales para volcarse hacia el mercado de importación, una tendencia que amenaza directamente la producción industrial y el empleo en entidades manufactureras como Coahuila.
SE FRENA EL CONSUMO NACIONAL
El gasto en bienes de origen nacional sufrió una contracción del 1.5% anual, lo que indica que las familias mexicanas están reduciendo su demanda de productos fabricados dentro del país. En contraste, el consumo de servicios nacionales mantuvo una trayectoria positiva con un avance del 1.9%.
Esta disparidad sugiere que el consumidor prefiere gastar en experiencias o necesidades básicas de servicio, pero ha perdido el apetito por la manufactura mexicana. Al cierre de noviembre, el crecimiento del consumo nacional total fue de un marginal 0.1%, situándose en niveles de estancamiento que no se veían en periodos previos de expansión económica.
Mientras lo local se debilita, los productos extranjeros ganan terreno con un crecimiento anual del 7.8%. El dato más disruptivo se encuentra en los bienes duraderos importados (como automóviles, electrodomésticos y tecnología), los cuales registraron un incremento del 22.4%.
Este fenómeno se explica, en parte, por una mayor disponibilidad de oferta internacional y posiblemente por precios más competitivos frente a la producción local. Sin embargo, este flujo de capital hacia el exterior implica que el beneficio del consumo no se queda en las cadenas de valor mexicanas, profundizando el enfriamiento de la industria interna.





